Bressanone y el Castillo de Velturno


Bressanone ha sido durante casi ocho siglos la sede de un importante principado episcopál y se convirtió rapidamente en el mayor polo artistico y cultural de todo el Tirol. Testigos del noble pasado de la ciudad son los numerosos monumentos, como la catedral barroca, el claustro gótico decorado con frescos, el palacio episcopal y la iglesia de san Miguel, donde se mezclan  de manera armónica arquitectura gótica y decoración barroca. No puede faltar la visita del castillo de Velturno, residencia estival de los príncipes obispos.